El problema es considerar que nadie va a conocer nuestra contraseña. Falso. Por la relevancia que tiene reproducimos aquí las recomendaciones que INTECO (Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación) :
"Cómo crear una contraseña segura:
- La longitud de las contraseñas no debe ser inferior a ocho caracteres. Se debe tener en cuenta que a mayor longitud más difícil será de reproducir y mayor seguridad ofrecerá.
- Las contraseñas deben estar formadas por una mezcla de caracteres alfabéticos (donde se combinen las mayúsculas y las minúsculas), dígitos e incluso caracteres especiales (@, ¡, +, &).
- Se deben cambiar las contraseñas regularmente. (Dependiendo de la criticidad de los datos puede ser cada X meses).
- La contraseña no debe contener el identificador o nombre de usuario de la cuenta, o cualquier otra información personal que sea fácil de averiguar (cumpleaños, nombres de hijos, conyuges, ...). Tampoco una serie de letras dispuestas adyacentemente en el teclado (123456, qwerty...)
- No se recomienda emplear la misma contraseña para todas las cuentas creadas para acceder a servicios en línea. Si alguna de ellas queda expuesta, todas las demás cuentas protegidas por esa misma contraseña también deberán considerarse en peligro.
- Se deben evitar contraseñas que contengan palabras existentes en algún idioma (por ejemplo Aguilanegra), uno de los ataques más conocidos para romper contraseñas es probar cada una de las palabras que figuran en el diccionario y/o palabras de uso común.
- No se deben almacenar las contraseñas en un lugar público y al alcance de los demás.
- No compartir las contraseñas en Internet, por correo electrónico ni por teléfono. En especial se debe desconfiar de cualquier mensaje de correo electrónico en el que te soliciten la contraseña o indiquen que se ha de visitar un sitio Web para comprobarla. Casi con total seguridad se trata de un fraude.
